Día de la Mujer

domingo, 8 de marzo de 2015



¡¡¡FELIZ DÍA DE LA MUJER!!!

¡Aquí están ellas!  
¡Siempre dispuestas a echarme una mano en lo que haga falta! 
¡Mis queridas mujeres! Y es que... ¿que haría yo sin vosotras?

Hoy, en el día de la mujer, no quería dejar pasar la oportunidad de presentaros a las que han sido siempre los motores de mi vida.  Mis adoradas hermanas y mi increíble madre.  Y es que  juntas hacemos un gran equipo. Como yo digo, son como un buen regalo, que el envoltorio es precioso pero lo que hay dentro, lo supera con creces.

Siempre dispuestas a echarme una mano en lo que haga falta.  Qué necesito que se pongan a recortar etiquetas... ellas recortan etiquetas.  Qué después de coser tropecientas cintas para el pelo (de las que llevamos en la foto) toca darles la vuelta y después plancharlas, pues hacemos una cadena y cada una hace una tarea.  Que las digo que tienen que buscar una camisa vaquera y llevarla el domingo a la comida familiar, que el resto lo pongo yo (bueno y la habitación que desmonté a mi madre para hacer las fotos, jajaja) pues allí que se presentan con su camisa.  Cómo os digo, ¡siempre dispuestas!


En mi familia, desde que yo recuerdo, siempre ha existido lo que se suele decir "un matriarcado".  Recuerdo a mi abuela Evencia y a sus hermanas, haciendo rosquillas en cadena y mientras, mis hermanas y yo, nos pringábamos con la masa, jaja.  También recuerdo, cuando mi abuela Bárbara, empapelaba las paredes de la casa y allí estaban mis tías y mi madre, pañuelo en la cabeza, rodillo en mano y barreño de cola, ¡venga a empapelar! y mis primo/as, mis hermanas y yo, cuando no nos veían, metíamos el rodillo en la cola y.. ¡la liábamos!

Y hoy en día, que somos tan recelosos de nuestro tiempo libre, echo la vista atrás y las admiro a todas ellas.  No las importaba sacrificar su tiempo libre, porque de lo que disfrutaban en realidad era de pasar tiempo juntas.  Y eso, lo hemos heredado mis hermanas y yo, y también lo están heredando mis sobrinas.  Y cómo no iban a ser menos...



Aquí las tenéis, a mi morena y a mi rubia.  Si tengo hijas algún día, me encantaría que se parecieran aunque fuera un poquito a ellas.  Son tan cariñosas y tan preciosas. (Y no es amor de tía, jaja) Ser tía es algo maravilloso, pero ya os hablaré de ello en otro post.   

Aunque en las fotos parezcamos serías, tengo que contaros, que nos costó bastante "intentar" tener la expresión de la foto original, que podéis ver aquí y también leer la historia de ésta mítica fotografía que tanto se utiliza para las reivindicaciones femeninas.  Os dejo un collage con lo que fue la sesión de fotos:





Pero como dice el dicho "Detrás de un gran hombre, siempre hay un gran mujer"  Pues en este caso es al contrario.  Detrás de cada una de nosotras, hay o hubo "un gran hombre".



¿Y tú? 

¿Tienes o has tenido mujeres maravillosas en tu vida? 

¡Comparte tu historia!

¡Me encantaría conocerla!